Aceptar y respetar la diferencia es una de esas virtudes sin las cuales la escucha no puede darse. Paulo Freire
A medida que vamos viviendo, vamos aprendiendo y nunca dejamos de aprender. Es decir, nunca dejamos de CRECER. Cuando descubrí el enfoque restaurativo se me abrió un nuevo paradigma para entender las relaciones, la compasión y la gestión del conflicto. Así que, cuando Mònica Albertí me pidió si podía escribir un material restaurativo para las familias no dudé. En el enlace final encontraréis el material. Este es el inicio de una nueva manera de entendernos.
En un año diverso, incierto, nuevo, cambiante… ¡animaos a usar alguna de las dinámicas que os proponemos!
La familia puede considerarse la primera comunidad en la que vivimos. Una comunidad que construye unas relaciones más saludables si es capaz de expresar y compartir sentimientos y emociones, identificar las necesidades y buscar estrategias para darles respuesta de manera colaborativa. En la pequeña comunidad familiar todos y todas somos responsables del bienestar físico y emocional de todos, cada cual en su justa medida según la edad. El sentimiento de comunidad promueve la pertenencia, la cooperación y la corresponsabilidad entre todos los miembros que la integran en la búsqueda de un bien común. El enfoque restaurativo en el ámbito familiar promueve:
- La confianza.
- Estilos familiares comunicativos y democráticos.
- Una interacción respetuosa con los hijos e hijas y los miembros de la comunidad familiar.
- Una gestión positiva del conflicto.
El RESPETO es un valor de base que se transmite en el día a día. Es la clave de bóveda.






