Hablaré de ello en unas cuantas entradas, de la EQUIDAD y la IGUALDAD. Pero hoy, Día de la Mujer, es un buen momento para reivindicar que yo NO deseo como mujer (como persona humana biológicamente de sexo reproductor hembra), IGUALDAD respecto a la persona humana de sexo reproductor MACHO. Yo pido, exijo y reclamo EQUIDAD.
La IGUALDAD tiene tendencia a verse como «CAFÉ PARA TODOS».
La EQUIDAD pide respetar el derecho a que todas tenemos sed. Pero yo quizá necesito un café con leche, la otra un rooibos, la otra un descafeinado, un cortado, una menta poleo o una ratafia…
Me reconozco mujer, y quiero EQUIDAD. Quiero que se reconozcan mis necesidades como MUJER respecto a mi ciclo menstrual, a la posible maternidad, a mis hormonas, a mi sensibilidad cíclica, a mi esencia intuitiva, a mi cuerpo y a mi biología con todo lo que comporta.
Pero por encima de todo me reconozco persona, y todas las personas tenemos DERECHO A SER RECONOCIDAS COMO ÚNICAS Y ESPECIALES por ti, por ti y por ti. Porque en realidad todos somos más DIFERENTES que IGUALES. O todos somos SINGULARES. Y por lo tanto, todos tenemos necesidades diferentes.
La verdadera IGUALDAD exige el respeto a la diferencia y exige que las NECESIDADES SINGULARES de cada uno sean reconocidas y atendidas.
Quiero que se reconozcan mis NECESIDADES por mi SINGULARIDAD como MUJER y como PERSONA HUMANA.
Quiero EQUIDAD.





