En casa, por mi trabajo, recibimos la revista VIVIR EN FAMILIA. Quiero compartir con vosotros el editorial de este mes porque me ha resonado mucho. Gracias, Miquel Àngel, por un editorial tan sentido.
Miquel Àngel Alabart – Editor y Director VIVIR EN FAMILIA nº74
I Have a Message for You from The New York Times on Vimeo.
«En el año 1943, cuando iban en un tren cargado de personas judías camino de Auschwitz, Clareta y su compañero tomaron una decisión terrible: abandonar al padre moribundo en el vagón y saltar del tren en territorio belga, antes de que fuera demasiado tarde. Nunca volvieron a verlo. Roída por la culpa durante 20 años, un día de 1962 la mujer paseaba por una calle céntrica de Tel Aviv cuando alguien se le acercó: «hace 20 años que te busco», le dijo, «tú eres Clareta, ¿verdad?». Y la mujer, sorprendida, asintió. «Yo estaba en el tren con tu padre cuando murió, pero poco antes nos dijo a los que le rodeábamos: si alguna vez veis a mi hija, decidle que soy el padre más feliz del mundo».
Esta deliciosa historia es narrada magistralmente en el mini documental I Have A Message, de Matan Rochlitz… segundo premio del World Press Photo de este año (…)
Como dice Bert Hellinger, quizá haya padres y madres que no aman a sus hijos e hijas, pero todos los hijos e hijas aman a sus padres, aunque a veces con un amor ciego. Y una de las causas de este amor ciego es lo que nos lleva, a veces, a querer hacernos cargo de nuestros padres, de su dolor, de sus cargas, incluso comprometiendo la plenitud de nuestra vida. Y algunas veces el dilema es como el de Clareta: sacrificarse por los padres o dar el salto hacia la vida. Yo creo firmemente que dentro de cada uno de nosotros hay una sabiduría sobre lo que es adecuado, sobre lo que la vida espera de nosotros, y es que sigamos el único sentido que ella tiene: saltando hacia adelante. Los padres y las madres cuidamos de nuestros hijos e hijas, y ellos cuidarán de los suyos o de aquello que creen.
Ojalá, como Clareta, todos y todas pudiéramos recibir este mensaje de nuestros padres, estén donde estén. Y ojalá todos y todas podamos sentir y dar este mensaje a nuestros hijos e hijas: «que elijas vivir es lo que me hace feliz».





