Ayer volví a ver la película Blade Runner. Vaya como las gastan desde la perspectiva de género.
De las mujeres protagonistas tenemos:

  • De entrada y, como marco general, están todas las imágenes sexualitzadas de mujeres proyectadas en la ciudad de manera continuada.
  • El replicante Joe, en una relación con una mujer virtual que cumple todos los estereotipos de los años 60 de mujer perfecta, atenta, amorosa, servicial, celosa, dispuesta, que sólo vive para él; la compañera perfecta para un día de trabajo duro y para sobrevivir a la sensación de soledad. Me pregunto si el guionista lo ha hecho expresamente pensando que un ser sin alma necesita una relación de sumisión, o porque el replicante Joe, viene de este contexto de «primitivo», no humano.
  • La jefa de policía amargada y sola. Estética masculina menos cuando parece interesarse por el replicante Joe que lleva un vestido que enseña muslo.
  • El malo y, la mala que lo sirve; mala que es muy mala pero también muy submisa a los deseos del malo.
  • Raquel, pareja replicante de Harrison Ford, que tiene su máximo valor en alza por qué ha parido y, además se ha muerto en el parto, se ha sacrificado para dar vida.
  • Todas las prostitutas que van saliendo constantemente.
  • Y eso sí, la supuesta hija que será quien tendrá que salvar el mundo aunque todavía no sabemos de qué. Es lo único que salva un poco el papel de la mujer en la película, una supuesta MESSIAS femenina. Esto si, tierna, dedicada a tratar los sueños con delicadeza, encerrada hasta ahora en una burbuja sirviendo a quienes quieren identificar recuerdos reales o irreales.

Cómo podéis leer, trabajar Blade Runner 2049 en la hora de tutoría da para mucho. ¡Lo más alarmante es que la película es futurista y a pesar de esto, presenta una condición de la mujer en regressión respecto el discurso actual!

Me parece imprescindible que nuestros adolescentes pueda mirar películas muy conocidas con ojos críticos más allá de un argumento y de una estética.
Como apunte positivo, podríamos hablar de la necesidad de búsqueda de la génesis en todos los seres, la importancia de saber quién ha sido tu padre y tu madre, aunque sólo seas material genético y cómo, sin esta información, puedes sentir un vacío existencial, sea por desconocidos los padres o por carencia de amor y vínculo afectivo. Y de aquí enlazas con la maternidad subrogada, las fecundaciones in vitro y las inseminaciones artificiales y los derechos de los hijos a saber quienes son sus padres genéticos o biològicos. ¿Por qué no?

Y, todavía hablar de la explotación infantil, la compra-venta de hijos, las adopciones y ¡el tráfico de órganos!
Y sí, yo creo que el guionista alucinó cuando escribió el guión o, ¡tenía un complejo de Edipo no resuelto!!!